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BLOG: La Red con Jesús Escobar
Jesús Escobar
Jesús Escobar
Conductor de espacios informativos
Agosto 29, 2016

Origen es Destino
Publicado: Agosto 29, 2016

El domingo pasado, Carmen Aristegui documentó que la tesis de licenciatura de Enrique Peña Nieto contiene 682 párrafos de los cuales 197 constituyen un plagio. Las reacciones han sido diversas, desde aquellas que hablan de un delito hasta aquellas que minimizan el hecho sin olvidar los que argumentan que no fue plagio sino inspiración.

Lo cierto es que este nuevo escándalo, sin ser la nota del sexenio, si nos confirma la forma de actuar de quien gobierna el país, su poco criterio y ética para apropiarse del trabajo de otros. No es un hecho menor.

Se habla de errores de estilo en lugar de plagio y de percepción en lugar de soborno, extendiendo la corrupción del actual gobierno al lenguaje. Se promete investigar exhaustivamente colocando a la justicia y la rendición de cuentas en un futuro que nunca llega.

El vocero trata de salvar la cara de este enlodado gobierno diciendo que sucedió hace más de 20 años.

Perdón Enrique Peña Nieto ya era un adulto y como tal tomo una decisión, mostró su forma de actuar y pensar, su manera de solucionar las cosas, no, no se trata de crucificarlo solo de darle la dimensión adecuada, el presidente hizo trampa, fue deshonesto. Un presidente cuyo gobierno dejara un legado donde se ha institucionalizado la corrupción, donde se ha banalizado la rendición de cuentas.

Pero como pedirle que sea diferente si desde joven aplico la máxima de los priístas él que no tranza no avanza¨, como reclamarle su cinismo en la Casa Blanca o el Depa Rosa, si desde los 20 años banalizó lo correcto. Si lo tapaban en sus tropelías.

Que tiene de adulto se forma si todo le pasas, si no sancionas sus trampas, si no le marcas lo que está bien o mal, pues un adulto tramposo, corrupto, y que piensa que puede salirse con la suya. Que pide disculpas sin entender porque lo hace, porque no entiende que no entiende.

Muchas veces hemos comentado en La Última Emisión de la RED y en Formato 21, que los políticos no son de marte, son parte de nuestra sociedad que al igual que otros ven en la corrupción, en la trampa una forma de ascender, de alcanzar sus metas.

Para algunas voces es más fácil cuestionar la fuente, ubicar el debate en lo superficial, en simpatía o antipatía hacia la periodista. Aquellos que lo justifican diciendo que todos lo hacen, entonces no lo critiquen por robar, por mentir o manipular, porque a final de cuentas son prácticas comunes en esta sociedad.

Peatones que tiran la basura en las calles, los conductores y los ciclistas que no se detienen ante el semáforo en rojo, que invaden carriles que no le corresponden, el profesor que no se actualiza, el activista que aprovecha la protesta para saquear, destrozar o agredir, el policía que se ensaña con el detenido, el que acepta el soborno, el que no persigue al delincuente. El custodio de la que cobra por servicios que deben ser gratuitos.

El influyente que no tiene lugar en el vuelo y mueve sus influencias para que sea un pasajero que adquirió su boleto oportunamente quien sea dejado sin viajar para ocupar su sitio. El empresario que no paga impuestos.

El gobernante que da el contrato no a quien ofrece las mejores condiciones para la obra, sino a quien le dará un porcentaje de lo recibido o a quien debe favores cuantificables de campaña. El que se roba el dinero de los contribuyentes. El burócrata que cobra sin trabajar.

Los políticos que mienten en sus declaraciones patrimoniales, los curas que llaman a la discriminación contra lo diferente, Gente baja y canalla

La forma de actuar del presidente es reflejo de esta sociedad, acostumbrada, educada para hacer lo incorrecto, para que la trampa sea una forma de vida.

En Alemania un presidente renuncio porque se le acuso de robo, de mal manejo administrativo, después se supo que el faltante eran 30 dólares, cuando se le pregunto, su respuesta fue contundente, no importa la cantidad sino el acto.

Origen es destino. Mientras no entendamos lo indispensable que es la ética en la construcción de un buen futuro para todos, seguiremos como hasta ahora, como una nación bananera. Con un presidente plagiador.

 

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