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BLOG: Huellas de la Historia
Luz Portilla
Luz Portilla
Lic. en Ciencias de la Comunicación Social
Diciembre 24, 2016

Vida y obra de Charles Dickens
Publicado: Diciembre 24, 2016

El novelista inglés Charles Dickens es uno de los escritores más conocidos de la literatura universal. En su extensa obra combinó con maestría humor, tragedia e ironía con una ácida crítica social y una aguda descripción de personas y lugares de su época.

Charles John Huffman Dickens nació el 7 de febrero de 1812 en Portsmouth, Inglaterra. Fue el segundo de los ocho hijos de John y Elizabeth Dickens.

Su padre era funcionario en la oficina de pagos de la Armada Británica, un hombre afable pero irresponsable. Su incapacidad para administrar el dinero hizo que los Dickens siempre tuvieran dificultades económicas.

Cuando Charles tenía dos años, la familia se mudó a Londres y después a Chatham, en el condado de Kent, donde el niño comenzó a ir a la escuela.

La desgracia llegó pronto a su vida. Cuando tenía 10 años, su papá fue trasladado nuevamente a Londres y la familia se instaló en un sector muy humilde en Camden Town. Su situación económica empeoró y el niño no fue inscrito en una nueva escuela.

Cuando su hermana mayor Fanny fue enviada a la Real Academia de Música para estudiar piano, Charles fue puesto a trabajar en una fábrica, pegando etiquetas en envases de betún para zapatos.

Como obrero, el pequeño vivió la cruda realidad de las clases más humildes de su país, a cuya denuncia dedicó gran parte de su obra. Fue una dura experiencia que le produjo una sensación permanente de humillación y abandono, así como una fobia a estar sucio. Tras este difícil periodo, cierta tristeza se apoderó de él para siempre.

Mientras tanto, John Dickens fue arrestado por deudas y la familia se alojó durante un tiempo en Marshalsea, la prisión para deudores. Meses después fue liberado, bajo la protección de la Ley de Insolvencia.

Una disputa entre su padre y el dueño de la fábrica donde trabajaba sacó finalmente a Charles de ese trabajo. Su madre Elizabeth intentó por todos los medios que volviera a trabajar, lo que el escritor jamás le perdonó.

Finalmente, a los 12 años, Charles Dickens reanudó sus estudios en la Academia Wellington. Sin embargo, su formación fue básicamente autodidacta.

A los 15 años, Dickens dejó la escuela de nuevo, aunque por voluntad propia. Consiguió trabajo como oficinista en un bufete de abogados y por las tardes aprendía taquigrafía. En sus ratos libres, se dedicaba a leer novelas en el Museo Británico.

Descubrió su vocación de periodista y, poco a poco, consiguió ganarse la vida escribiendo. Comenzó redactando crónicas de tribunales y más tarde fue periodista parlamentario.

El asistir a las sesiones del Parlamento le ayudó a desarrollar una de sus principales cualidades como novelista, las descripciones detalladas de sucesos.

Cuando tenía 17 años conoció a María Beadnell, hija de un banquero londinense, y se enamoró perdidamente. A la familia de la joven no le gustó como pretendiente y lo rechazó sin más. Tras cuatro años de relaciones amorosas, los jóvenes se separaron.

Dickens era reportero del diario de su tío, El Espejo del Parlamento y también escribía para el periódico liberal La Crónica Matutina, utilizando el seudónimo de “Boz”. Pronto adquirió fama como reportero parlamentario y corresponsal político. Viajó por todo el país para cubrir actos públicos.

A los 21 años, publicó una colección de descripciones acerca de la vida en Londres en La Revista Mensual, editada por el periodista George Hogarth.

Después del éxito obtenido, otro editor le encargó artículos similares, que se ubicarían junto con los dibujos del conocido artista George Cruikshank. El resultado fue la magnífica serie inspirada en la vida cotidiana londinense, Los Esbozos de Boz, que obtuvo gran aceptación del público.

La situación económica de Dickens mejoró, lo que le permitió casarse a los 24 años con Catherine Hogarth, hija mayor de su amigo George Hogarth.

Tras su primer éxito, el escritor intentó realizar un proyecto con Robert Seymour, también famoso artista. Sin embargo, éste se suicidó y fue reemplazado por otro ilustrador, apodado “Phiz”.

El trabajo conjunto dio como resultado Los Papeles Póstumos del Club Pickwick, una novela optimista y con gran sentido del humor, publicada por entregas en el periódico de su suegro, La Crónica Matutina, en un estilo similar al de los cómics.

Sus representaciones de escenas cotidianas y sencillo estilo narrativo lo convirtieron en un autor de éxito y su prestigio aumentó. El original formato, mensual y de bajo costo, abrió el camino a una nueva tendencia en la industria editorial inglesa y pronto aparecieron muchas imitaciones de Pickwick.

A pesar de su súbita fama, Charles Dickens seguía teniendo problemas familiares. Su padre estaba siempre endeudado e incluso pidió dinero prestado utilizando el nombre de su hijo, que acabó pagando la mayoría de las deudas.

Tras cuatro años de matrimonio, el escritor tenía cuatro hijos y se obligaba a sí mismo a trabajar para evitar deudas propias. Decidió abandonar temporalmente el periodismo para escribir novelas.

Su estilo ligero evolucionó a una actitud socialmente comprometida en Oliver Twist, novela sobre un huérfano metido a ladronzuelo con la banda del delincuente Fagin, y Nicholas Nickelby, cuyo protagonista intenta contrarrestar las maniobras de su malvado tío.

Por las situaciones vividas en su difícil niñez, Dickens era un profundo conocedor de las condiciones sociales de la época, como la explotación de menores.

Sus novelas le dieron gran éxito popular y cierto renombre entre las clases altas y cultas. Hizo nuevas amistades y entró a formar parte de la sociedad literaria de Londres.

Fue un hombre de gran carácter y múltiples actividades. Trabajó en asociaciones caritativas, colaborando en lo que podía para la realización de mejoras sociales.

En 1842 visitó los Estados Unidos. Dio varios seminarios con el fin de llegar a un acuerdo internacional sobre la propiedad intelectual y para eliminar la esclavitud. Tuvo una calurosa acogida, pero pronto se desengañó de la sociedad estadounidense, al percibir en ella los mismos vicios del Viejo Continente.

Sus críticas, reflejadas en una serie de artículos titulada Notas Americanas, y su novela Martin Chuzzlewitt indignaron a Estados Unidos. El libro fue el fracaso más sonado en la carrera del escritor.

En 1843 Charles Dickens creó su propio subgénero literario, las historias navideñas. Escribió una para casi todas las Navidades el resto de su vida.

Su famoso Cuento de Navidad se convirtió en un clásico de la literatura infantil. Consiguió llegar al corazón de la gente gracias a la hermosa historia de un gruñón personaje, Scrooge, que cambia debido al mágico espíritu de la Navidad. Vendió más de 6,000 ejemplares en sólo unos meses.

Después de viajar a Italia y Francia, se instaló con su familia en Lausana, Suiza, y luego en París, Francia, donde conoció a famosos escritores.

En 1948 escribió Dombey e Hijo, perfeccionando sus recursos novelísticos. Planificó el argumento hasta el último detalle, superando la improvisación de sus primeros títulos, cuando daba rienda suelta a su inventiva para crear situaciones y personajes.

Al año siguiente, cuando tenía 37 años, publicó David Copperfield, su novela favorita y la más exitosa. Cuenta los infortunios de un niño tras la muerte de su padre y el nuevo matrimonio de su madre.

El protagonista recuerda sus peripecias infantiles a comienzos del siglo XIX y describe originales personajes, con muchos elementos autobiográficos.

Su penúltima hija Dora murió a los pocos meses de nacida, en 1851. Ese mismo año, Dickens y su compañía teatral de aficionados actuaron para la reina Victoria y el príncipe Alberto en Londres.

El escritor se mudó a la pequeña ciudad de Bloomsbury, pero pasó el verano en Italia, donde terminó La Casa Desierta, novela sobre los falsos valores. Después publicó Tiempos Difíciles, una denuncia del capitalismo explotador.

En 1856, a los 44 años, adquirió la casa de su infancia, Gad´s Hill Place, que se convirtió en su residencia permanente. Sin embargo, estaba insatisfecho con su vida de casado; discutía constantemente con su esposa Catherine.

Mientras trabajaba en una obra de teatro, sus hijas y su cuñada Georgina habían estado ensayando los papeles. Para estrenarla, contrató a la actriz profesional Frances Ternan y las hijas de ella, María y Ellen. Al poco tiempo se enamoró de ésta última, aunque intentó mantener la relación en secreto.

Esto provocó el rompimiento definitivo de su matrimonio. En 1858, él y Catherine se separaron oficialmente. Dickens, que había tenido diez hijos con su mujer, tuvo que defenderse del escándalo que provocó la noticia de sus infidelidades y optó por hacer una declaración pública en el periódico.

El escritor siempre se preocupó por sus hijos. Charles, en bancarrota, trabajó con él en un nuevo diario. Walter murió luchando con el ejército británico en la India, dejando grandes deudas que tuvo que saldar Dickens. La menor, Cathie, se casó con Charles, hermano de su amigo el novelista Wilkie Collins.

Dickens publicó Historia de Dos Ciudades, ambientada en la época de la Revolución Francesa. Comenzó una larga gira por el Reino Unido e Irlanda, leyendo sus escritos y cautivando al público con sus obras.

Escribió la genial novela Grandes Esperanzas, sobre el huérfano Pip y un misterioso bienhechor que lo ayuda económicamente para hacer de él un caballero.

A los 53 años, el novelista fue víctima de un accidente ferroviario. Aunque no sufrió daños físicos evidentes, su salud comenzó a deteriorarse y se desmayó durante una de sus presentaciones.

Pese a ello, continuó ofreciendo lecturas de sus trabajos, con las que ganaba dinero y satisfacía su necesidad de actuar sobre un escenario.

En 1867 volvió a Estados Unidos. Obtuvo gran éxito en sus lecturas públicas y fue agasajado por el Club de Prensa de Nueva York. Realizó otra gira por el continente europeo y regresó a su país.

Su última conferencia tuvo lugar el 15 de marzo de 1870 en Londres y días después, la Reina Victoria por fin le concedió una audiencia. Tras haber consolidado su fama mundial, publicó la primera entrega de El Misterio de Edwin Drood, novela que quedó inconclusa.

Realizó su última aparición pública en una cena de la Real Academia. Pocos meses después, el 9 de junio de 1870, murió de un ataque al corazón. Tenía 58 años.

De acuerdo con los deseos expresados en su testamento, Charles Dickens fue enterrado en el Rincón de los Poetas de la Abadía de Westminster, en una ceremonia privada.

Aparte de su médico y su abogado, los únicos asistentes fueron ocho miembros de su familia, así como sus amigos escritores Wilkie Collins y John Forster.

Sobre su exitosa trayectoria literaria, Charles Dickens dijo: “Yo nunca habría tenido éxito en la vida si no me hubiera dedicado a las cosas más pequeñas con la misma atención y cuidado que le dediqué a las más grandes”.

Investigación y guión: Conti González Báez

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