web
stats
Lunes a Viernes de 23:00 a 01:00
BLOG: Las Redes del Tiempo
Red AM
Red AM
1110 AM
Enero 14, 2017

Vida y Obra de Edmond Halley
Publicado: Enero 14, 2017

Edmond Halley nació en Haggerston, cerca de Londres, Inglaterra, el 8 de noviembre de 1656. Existe confusión sobre la fecha debido al cambio de calendario y pudo ser el 29 de octubre según el de su época.

Su padre era un adinerado fabricante de jabón, cuando su uso empezaba a extenderse por Europa; perdió mucho en el gran incendio de Londres, cuando Halley tenía 10 años.

Sin embargo, pudo pagar una buena educación para su hijo y este recibió clases particulares en su casa antes de ser enviado al Colegio Saint Paul, donde demostró su gran talento.

Destacó en matemáticas, llegó a ser capitán del colegio a los 15 años, construyó instrumentos científicos y observó la variación de la brújula.

El Norte geográfico y el Norte magnético no están situados en el mismo punto. Las brújulas apuntan al magnético, los mapas indican la dirección del geográfico. A la diferencia o ángulo entre estos dos puntos se le llama variación de la brújula o declinación magnética. Esta varía según el año y el lugar en donde se mida.

Edmond Halley estudió el cielo tan detenidamente que el fabricante de mapas, globos e instrumentos matemáticos Joseph Moxon señaló que, si una estrella se desplazara en el firmamento, él lo notaría.

Ingresó al a Universidad de Oxford a los 17 años, siendo ya un experto astrónomo y con una buena colección de instrumentos comprados por su padre.

Empezó a trabajar en 1675 con John Flamsteed, el primer el Astrónomo Real, ayudándolo en sus observaciones tanto en Oxford como en el recién inaugurado Real Observatorio de Greenwich. Flamsteed elogió el talento y esmerado trabajo del joven.

Halley realizó importantes observaciones en Oxford, incluyendo una ocultación del planeta Marte por la Luna el 21 de agosto de 1676, que publicó en Transacciones Filosóficas de la Real Sociedad.

No está muy claro lo que sucedió con su licenciatura, pero abandonó los estudios en noviembre de ese año y se embarcó rumbo a Santa Helena, el territorio más al Sur bajo dominio británico.

La explicación más probable es que Flamsteed asumió la tarea de cartografiar las estrellas del hemisferio Norte y Halley decidió hacer lo mismo con las del hemisferio Sur.

Dicha tarea no podía ser llevada a cabo sin apoyo financiero; Halley lo obtuvo de su padre y nada menos que del Rey Carlos II, quien proporcionó una carta solicitando a la Compañía de las Indias Orientales que llevaran a él y un colega hasta Santa Helena.

Otros personajes importantes que también apoyaron la aventura fueron William Brouncker, fundador y primer presidente de la Real Sociedad, y Jonas Moore, quien había sido uno de los más influyentes en la financiación del Observatorio Real.

El clima en Santa Helena resultó ser menos bueno para la observación astronómica de lo que Halley había esperado, pero a pesar de esto, durante su estancia de dieciocho meses en la isla catalogó 341 estrellas del hemisferio Sur y descubrió un cúmulo estelar en Centauro.

Durante el viaje mejoró el sextante, recogió un número de valiosos datos relativos al océano y la atmósfera y anotó el retardo ecuatorial del péndulo. El 7 de noviembre de 1677, realizó en Santa Helena la primera observación completa de un tránsito de Mercurio por el Sol.

Propuso utilizar los tránsitos de Mercurio y Venus para determinar la distancia al Sol y por lo tanto la escala del Sistema Solar, utilizando la tercera ley de Kepler.

Volvió a Inglaterra en 1678 y publicó su catálogo de estrellas del hemisferio Sur. A pesar de no haberse graduado en Oxford, se encontró con la reputación de ser uno de los principales astrónomos y pronto llegaron los honores.

Edmond Halley se graduó por la Universidad de Oxford en 1678 sin realizar los exámenes de grado; el título le fue concedido por orden del rey Carlos II, como reconocimiento a su trabajo.

Fue elegido miembro de la Real Sociedad, convirtiéndose a los 22 años en uno de los más jóvenes de su historia. En 1679 esta lo envió a Danzig para arbitrar en una disputa entre Robert Hooke y Johannes Hevelius.

Hooke afirmaba que las observaciones de Hevelius, realizadas sin telescopio, podrían no ser precisas. Hevelius tenía 68 años y debió causarle gran consternación ver que se había enviado a un joven de 23 años para juzgarlo.

Sin embargo, Halley era un hombre de una gran diplomacia natural y, tras dos meses comprobando las observaciones que Hevelius estaba realizando, declaró que eran precisas.

La fama y el reconocimiento que Halley logró tan rápidamente no le ayudó a ganarse la simpatía de Flamsteed; a pesar de elogiarlo en sus años de estudiante, pronto se volvió en su contra. Tener al Astrónomo Real en contra no era la mejor carta de recomendación para el joven astrónomo, quien más tarde pagaría el precio.

Tras graduarse, Halley no buscó un puesto como profesor; prefirió la libertad de viajar y realizar investigaciones sin compromisos. En 1680 inició un viaje por Europa con un amigo del colegio.

Cerca de Calais, observó un cometa y viajó hasta París, donde junto con Giovanni Cassini realizó más observaciones, en un intento por determinar su órbita.

Después de pasar casi un año en Italia, volvió a Inglaterra. En 1682, se casó con Mary Tooke, mientras que su padre, viudo desde hacía 10 años, se casó en segundas nupcias.

No solo su matrimonio trajo responsabilidades económicas a Halley, sino también el de su papá; dejó de recibir su apoyo económico y pronto se quedó sin fondos. Dos años después, su padre desapareció y fue encontrado muerto cinco semanas después. Tuvo que encargarse de asuntos legales, familiares y de propiedad.

Justo antes de que la desaparición y muerte de su padre, estuvo involucrado en una interesante investigación. Había mostrado que la tercera ley de Kepler implicaba la ley de atracción del inverso del cuadrado y presentó sus resultados en una reunión en la Real Sociedad.

Christopher Wren, Robert Hooke y Edmond Halley discutieron sobre si podía demostrarse que la ley del inverso del cuadrado implicaba órbitas elípticas para los planetas, sin llegar a probarlo.

Los trabajos de Halley en este tema fueron interrumpidos por las dificultades que rodearon la desaparición y muerte de su padre, pero en agosto de 1682 siguió persiguiendo una solución y decidió visitar a Isaac Newton en Cambridge.

Descubrió que Newton ya había logrado una solución para este problema, así como otros resultados significativos; sin embargo, no parecía que fuera a publicarlos.

Halley tuvo el genio de reconocer el genio aun mayor de Newton y urgirlo a publicar Principia Mathematica, pagando de su propio bolsillo los gastos porque la Real Sociedad no disponía de dinero.

El astrónomo Lee Glaisher, en un discurso pronunciado en Cambridge en 1888, dos siglos después, habló del papel que jugó Halley en hacer que se publicara la obra cumbre de Newton:

“Si no fuera por Halley, Principia Mathematica no hubiera existido. Él pagó todos los gastos, corrigió las pruebas. Dejó aparte su propio trabajo para acelerar la impresión. Todas sus cartas muestran la devoción más intensa hacia esa obra.”

Halley no era un hombre rico y, aunque la contribución económica que permitió la publicación de Principia Mathematica fue reembolsada con las ventas, por fin buscó un puesto académico.

En 1691 solicitó la vacante de la cátedra Savilian de Astronomía en Oxford. Dadas sus destacadas investigaciones astronómicas, podría esperarse que obtendría el puesto, pero su viejo mentor John Flamsteed se oponía fuertemente a la asignación.

El Astrónomo Real no tenía una buena disposición hacia Newton; creía que no había dado el suficiente crédito a las observaciones realizadas en el Real Observatorio es su teoría sobre la Luna. La estrecha asociación de Halley con Newton empeoró las cosas.

Sin embargo, el argumento que Flamsteed utilizó contra Halley, tal como lo remitió por escrito a Oxford, fue que corrompería a la juventud de la universidad.

Flamsteed estaba en lo cierto en cuanto a que la visión que Halley tenía del cristianismo estaba reñida con la visión estándar en aquel tiempo, que requería creer en la Biblia de forma literal.

Newton también se quejó de que Halley dudara de la exactitud científica de la versión bíblica de la creación. A pesar de que Halley reivindicó vigorosamente que sus creencias eran las convencionales, David Gregory fue elegido para la cátedra.

La falta de un puesto académico no frenó el trabajo científico de Edmond Halley. Trabajó para la Real Sociedad en distintas actividades y fue editor de Transacciones Filosóficas.

Publicó un mapa del mundo, mostrando los vientos prevalecientes en los océanos. Tiene la distinción de ser el primer mapa meteorológico que se haya publicado.

Otro trabajo innovador fue la publicación de las tablas de mortalidad de la ciudad de Breslau, uno de los primeros trabajos que la relaciona con la edad en una población e influyó notablemente en la futura producción de tablas de las compañías de seguros.

Newton se convirtió en director de la Real Casa de la Moneda de Londres en 1636 y utilizó su influencia para nombrar a Halley controlador suplente de la Casa de la Moneda en Chester. Ocupó el puesto durante dos años, hasta que fue abolido.

Luego, Guillermo III le dio el mando de un buque de guerra, el Paramore Pink. Esto no era tan extraño como pudiera parecer, ya que Halley había estado trabajando para determinar la longitud geográfica utilizando las variaciones de brújula y este era el propósito del viaje, aunque el rey también le pidió intentar descubrir qué territorio había al Sur del océano occidental.

En 1698 zarpó de Portsmouth, pero problemas con su tripulación lo obligaron a volver cuando ya había alcanzado las islas Barbados. Al año siguiente zarpó de nuevo, realizando una minuciosa exploración de las costas atlánticas. A su regreso en 1700, Halley publicó cartas sobre la variación de la brújula, las primeras con líneas que marcaban puntos con la misma declinación.

De vuelta a bordo del Paramode Pink, en 1701 investigó las mareas y costas del Sur de Inglaterra. Después, la reina Ana lo envió a inspeccionar los puertos del Adriático y en otro viaje se dirigió a Trieste como asesor para sus fortificaciones.

Tras la muerte del matemático John Wallis en 1704, Halley fue nombrado profesor de la Cátedra Savilian de Geometría en Oxford. Esto no agradó para nada a Flamsteed, quien escribió:

“El Dr. Wallis ha muerto, el Sr. Halley, quien ahora bebe brandy y jura como un capitán de barco, pretende su puesto.”

La lección inaugural de Halley fue un gran éxito. Tras algunos elogios a la universidad, continuó con el origen y progreso de la geometría y enumeró a sus más célebres estudiosos, tanto antiguos como modernos. Habló en particular de Sir Henry Savile, en cuyo honor la cátedra se llamaba Savilian o Saviliana; pero su mayor encomio fue para su antecesor Wallis y el gran Newton.

En 1710, utilizando el catálogo de Ptolomeo, dedujo que las estrellas deben tener sus pequeños movimientos propios y él era capaz de detectarlo en tres estrellas. Este fue su logro más notable en astronomía estelar.

Halley jugó un papel activo en los acontecimientos y controversias de su época. Apoyó a Newton en su controversia con Leibniz sobre quién inventó el cálculo, sirviendo como secretario de un comité establecido por la Real Sociedad para resolverla.

Hizo una gran labor calmando disputas, pero empeoró su propia disputa con Flamsteed. En 1712 acordó con Newton la publicación de las observaciones de Flamsteed, mucho antes de que fueran completadas. Para empeorar las cosas, Halley escribió un prefacio sin conocimiento de Flamsteed en el que lo atacó por su lentitud, secretismo y falta de espíritu público.

En 1720 sucedió a Flamsteed como Astrónomo Real, cargo que ocupó durante 21 años a pesar de tener 64 cuando fue nombrado. La viuda de Flamsteed se disgustó tanto que vendió todos los instrumentos que su marido tenía del observatorio, para que Halley no pudiera hacer uso de ellos.

En el Real Observatorio de Greenwich, Halley utilizó el primer instrumento de tránsito e ideó un método para determinar la longitud geográfica en el mar por medio de observaciones lunares.

Observó la Luna durante un ciclo de saros completo, es decir un periodo de 18 años. Las observaciones anteriores de la Luna se habían hecho sólo en las conjunciones u oposiciones con el Sol. La observación de los saros permite predecir eclipses.

Otras actividades de Halley incluyen estudios de arqueología, geofísica, historia de la astronomía y la solución de ecuaciones polinómicas. Fue parte integral de la comunidad científica Inglesa en el cenit de su creatividad. Murió 14 de enero de 1742 en Greenwich, Inglaterra.

Desde 1695, el astrónomo realizó un cuidadoso estudio de la órbita de los cometas. Newton estaba a favor de que tenían órbitas parabólicas, mientras que Halley creía que podían existir órbitas elípticas.

Utilizando su teoría de las órbitas de los cometas, calculó que el cometa de 1682, ahora llamado Halley, era periódico y el mismo de 1531 y 1607. Más tarde también identificó este cometa con el que apareció en 1305, 1380 y 1456.

En 1705 publicó que volvería en 76 años, indicando que aparecería en diciembre de 1758. No era un cálculo fácil, ya que debía considerar las perturbaciones de la órbita producidas por Júpiter.

Aunque en 1758 Edmond Halley llevaba muerto quince años, logró fama duradera cuando el cometa fue observado el 25 de diciembre de 1758.

El cometa Halley apareció dos veces el siglo pasado; nuestros abuelos lo vieron en 1910 y algunos de nosotros lo vimos en 1986. Regresará el 28 de julio de 2061.

Investigación y guión: Conti González Báez

¡COMPÁRTELO!