web
stats
Miércoles de 21:00 a 22:00
BLOG: La Red con Jesús Escobar
Jesús Escobar
Jesús Escobar
Conductor de espacios informativos
Junio 15, 2015

Voto Fragmentado
Publicado: Junio 15, 2015

Un análisis del 7 de junio nos lleva a la fragmentación del voto entre los partidos políticos, que vieron cómo sus números disminuyeron en comparación con el 2012 o 2009. En la penúltima elección el PRI y el PAN obtuvieron, entre los dos, casi 65% de todos los votos emitidos, incluidos los nulos, en esa ocasión el PRI logró casi 37%, el PAN 28 y el PRD 12. En la del 7 de junio, el PRI ganó 29% del voto, el PAN 21% y el PRD 11 por ciento.

En contraparte, Movimiento Ciudadano pasó de 4.2% a 6.9%. El PVEM pasó de 6.4 a 7.3%, Y Morena sorprendió a propios y extraños con nueve por ciento.

En la Cámara de Diputados, el verde cumplió su propósito: logró darle al PRI el respaldo que por sí solo el tricolor no alcanza. Pasaron de controlar 177 distritos a 185. Por su parte, el PAN aumentó de 52 a 55 distritos. La bancada del PRD y PT pasará de 64 a 34 curules, mientras que la de MC aumentará de cuatro a siete y Morena se estrenará con 14 diputaciones de mayoría relativa.

En el DF la fragmentación fue aguda. Ninguna delegación tendrá un ganador con más de 40% del voto. En nueve de ellas el ganador alcanzó menos de 30% de quienes votaron. En dos de las 16 delegaciones, los candidatos ganadores obtuvieron el 24% de los votos En otras dos fue el 25% En una, el 26% y en otra el 27% . En tres más el triunfo lo obtuvieron con el 29%. ¡Nueve de las 16 delegaciones se ganaron con menos del 30% de los votos! Y tampoco se puede presumir que en las siete delegaciones restantes hubo triunfos aplastantes.

Los números muestran que el electorado se está alejando, cada vez más, de los partidos grandes. Hemos pasado de un sistema de tres partidos grandes y la Chiquillada, a uno de dos partidos grandes, (PRI y PAN), cuatro intermedios (PRD, Morena, Verde, y Movimiento Ciudadano), y la chiquillada ( Nueva Alianza y Encuentro Social).

¿Por qué se dio esta fragmentación? El electorado salió a castigar a los gobernantes, a mandar el mensaje de que ante las pocas o nulas opciones, lo mejor era votar por candidatos emergentes, independientes o de plano partidos pequeños. Es una muestra contundente del rechazo creciente a los grandes partidos, a las reglas, que permiten ganar con un porcentaje mínimo de votos.

Ante este escenario, el analista Leo Zuckerman hace un ejercicio interesante: ¿Qué pasaría si en las elecciones del 2018, el presidente fuera electo solo con el 25 por ciento de los sufragios? ¿Qué fuerza y legitimidad tendría un mandatario con el respaldo de uno de cada cuatro electores?

¿Queremos que nuestro jefe de Estado y del gobierno federal, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el que ejerce un presupuesto de más de cuatro billones de pesos al año, sea elegido con el 25% de los votos, que pueden equivaler, dependiendo la participación, a uno de cada diez mexicanos inscritos en el padrón electoral?

Es momento de pensar en la necesidad de una segunda vuelta para que el ganador tenga mayor legitimidad. Sobre todo en sistemas presidenciales donde, a diferencia de Estados Unidos, el voto está fragmentado en más de dos partidos.

Urge que los legisladores se pongan a trabajar en esto. Si de verdad pensaran en la salud de la República, ya estarían cambiando la Constitución para permitir la segunda vuelta. No lo van a hacer porque les interesa la salud de sus partidos.

¡COMPÁRTELO!