Los red devils hicieron oficial la destitución de Ruben Amorim como entrenador del Manchester United, apenas un año y medio después de su llegada. El club confirmó la decisión mediante un breve comunicado, en el que también anunció que Darren Fletcher, actual técnico del equipo Sub-18, asumirá el cargo de forma interina y debutará el próximo miércoles en Turf Moor frente al Burnley.
Manchester United vuelve a cambiar de rumbo en la Premier League
Con este movimiento, el Manchester United vuelve a la casilla de salida en su proyecto deportivo. Según el propio club, la directiva tomó “a regañadientes” la decisión, al considerar que era el momento adecuado para realizar un cambio que permita mejorar su posición en la Premier League 2025-2026.
Sin embargo, más allá de los resultados deportivos, el factor determinante fue el deterioro de la relación entre Ruben Amorim y el director deportivo Jason Wilcox, situación que terminó por fracturar el proyecto.
Las declaraciones que detonaron la salida de Ruben Amorim
El punto de quiebre llegó tras el empate 1-1 frente al Leeds United, resultado que alejó nuevamente al club de los puestos de Champions League. En conferencia de prensa, Amorim lanzó duras declaraciones que no cayeron bien en la directiva de Old Trafford.
“Vine aquí para ser el mánager del Manchester United, no para ser el entrenador”, afirmó el técnico portugués, dejando clara su inconformidad con el rol que desempeñaba dentro de la estructura del club.
Además, señaló directamente a Jason Wilcox y a otros departamentos, al asegurar que cada área debía asumir su responsabilidad. Estas palabras fueron interpretadas como un ataque frontal a la dirigencia.
La salida de Ruben Amorim también tendrá un fuerte impacto económico. El Manchester United pagó 11 millones de euros para ficharlo y ahora deberá cubrir la totalidad de su contrato, el cual estaba vigente hasta 2027, con opción a extenderse un año más.
Esta indemnización se suma a los pagos realizados previamente por las destituciones de Erik Ten Hag y Dan Ashworth, lo que incrementa la presión financiera sobre el club.
Aunque el equipo mostró cierta mejoría tras el desastroso curso anterior, en el que terminó en la parte baja de la tabla, los números de Amorim no convencieron del todo. En 63 partidos dirigidos, apenas consiguió 24 victorias, además de sufrir derrotas dolorosas, como la final de la Europa League 2024-2025 ante Tottenham.
Asimismo, su rigidez táctica y las constantes diferencias con la directiva alimentaron un clima de tensión constante. Incluso figuras como Jamie Carragher y Wayne Rooney criticaron públicamente su postura y su forma de expresarse.
Finalmente, la directiva optó por respaldar a Jason Wilcox, confirmando que el poder institucional pesó más que el proyecto deportivo del entrenador portugués.

