El América comenzó el torneo con más dudas que certezas. La falta de contundencia en el ataque encendió las alarmas en Coapa y ya provocó movimientos importantes en el escritorio: Pantera Zúñiga estaría viviendo sus últimos días como azulcrema, mientras la directiva analiza una reestructuración ofensiva tras un arranque gris en la Liga MX.
El delantero no ha logrado marcar diferencia en las primeras jornadas del campeonato, una situación que contrasta con las exigencias de un club acostumbrado a pelear en lo más alto. La paciencia parece agotarse y de acuerdo con el entorno del equipo, América ya contempla su baja como parte de los ajustes inmediatos.
La urgencia por resultados llevó al conjunto azulcrema a explorar el mercado internacional. Palmeiras aparece en el radar como posible proveedor del refuerzo ofensivo que necesita el equipo para recuperar presencia en el área rival. La prioridad es clara: un atacante que garantice gol y se adapte rápidamente a la presión que implica vestir de amarillo.
El flojo inicio en la Liga MX no solo ha expuesto la falta de efectividad, sino también la necesidad de variantes al frente. El cuerpo técnico considera indispensable sumar competencia interna y elevar el nivel del ataque antes de que el torneo avance y el margen de error se reduzca.
La posible salida de Pantera Zúñiga refleja el momento de exigencia que atraviesa el América. En Coapa saben que un mal arranque puede condicionar todo el campeonato y las decisiones deben tomarse con rapidez.
Con el mercado aún abierto, el club comienza a mover sus piezas para evitar que la sequía ofensiva se prolongue. El mensaje es contundente: el margen de espera terminó y el gol ya es prioridad absoluta.





